Mi baúl
El eco del silencio, hace que extrañe ese verano antaño que se esconde en ese viejo baúl color rojo oscuro, maltratado por esas historias que trae el tiempo, el polvo reposa entre sus esquinas, y también entre el tallado chusco que ahora solo son curvas gastadas por las manos que no supieron llevar el peso de su tiempo. Es un baúl viejo que reposa tranquilo en una esquina de esa habitación de la calle tres, en esa ciudad perdida de nombre Connombre, en ese mundo sin caminos y sin puertas, ahí donde nadie busco se encuentra la hitación sin nombre, vacía hasta esa esquina, es la esquina izquierda de un cuarto de tres paredes, y en el medio una ventana con vista preciosa a la hermosa nada. La nieve cae sobre esa alfombra amarillenta que adorna los tejados, el frio sale a jugar con el viento, cantan para después comer notas del recuerdo, mientras que en la habitación de la calle tres se siente al silencio prender el eco, el baúl se esconde tras un sueño, su rojo oscuro se tiñe de rojo, se ve cansado, tal vez cansado de llevar tantos veranos sin recuerdo o tal vez solo cansado de tener que llevar algo que no quiere ser llevado. El eco del silencio hace que extrañe ese verano sin recuerdo, mis sueños ya no son fuertes y caen como cuando el telón cae después de la función, estoy cansado de jugar para después comer notas de ayer, estoy cansado de tener un nombre…estoy cansado de que no me encuentren.
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