Delirios de un Viajero…

“Siento algún terror al mismo tiempo que una gran esperanza”

Vivir en rojo.

Una mezcla de ternura y ansiedad, una mirada suave y brillante, una noche de cuarto menguante y una copa de vino blanco hacían de esa noche, una noche singular. Ella llevaba un vestido rojo, un rojo extraño, ahora que lo pienso no era un rojo claro, tal vez algo oscuro, tal vez ya no era rojo, a cada cierto tiempo, me regalaba una sonrisa hermosa, unos labios preciosos adornaban lo hermoso de su rostro y de vez en cuando mi mirara se perdía subiendo lentamente por su cuello, su escote escondía lo mas fijo de mi mirara, mientras sus piernas entrecruzadas hacían degustar una fantasía en mi ilusión. El cuarto menguante le daba color a la noche de vino, y mientras ella hablaba de de su vida, yo solo pensaba en su vida sin mí –la vida es muy corta para vivir sin la certidumbre de saber si ella siente lo mismo que tú– me decía y apresuraba un salud para saborear mas lo blanco del vino, después de la primera botella, me lleno de valor y le doy un beso, ella sonríe y me baña con esa mirada tierna que hace que mi corazón se acelere de una manera inexplicable. Mi cuerpo ya no responde a mi razón y la vuelvo a besar, ya no es un beso tierno ni mucho menos inocente, la beso con pasión, mi boca explora cada milímetro de su boca, ya no siento que soy yo, me pierdo en su perfume de pasión, me pierdo en su cuello que ahora es parte de mis labios, siento como su corazón se acelera, siento como su cuerpo tiembla con mis besos, mis labios recorren todo su cuello, mientras mis manos exploran lo hermoso de sus pechos, mis besos bajan lentamente encontrando el límite de la piel con el vestido, busco desesperadamente los botones que me alejan de la cumbre de su pasión, uno por uno los desprendo de la piel que pide ser libre, quedando solo el brasier como una última puerta antes de la felicidad, después de pasar la puerta mi corazón enloquece y siento la necesidad de hacerla mía, ella me mira en silencio, sus labios entre abiertos me seducen sin frenar, una vez más la beso, juego con su lengua para luego bajar por su cuello, la beso en el hombro mientras mis manos acarician lo desnudo de sus pechos para que poco a poco mis labios tomen su lugar; como alguien que va en busca de la luna empiezo a escalar de a poco esa montaña de pasión para terminar en la punta de sus pechos, los beso con ternura y a veces con pasión, mi lengua deja su marca por cada rincón de su cuerpo y mis manos, ya con voluntad propia, acarician lo perfecto de su cuerpo, pasan por sus piernas quedándose en sus muslos, siento lo desnudo de su cuerpo acariciando el mío, siento sus piernas enlazando mi cuerpo, siento sus muslos chocando los míos, sus ojos cerrados y sus labios abiertos, el calor que nace de los dos hace que disfrute mas el momento, una vez más beso sus pechos, acaricio su cintura, levanto la mirada, escucho la pasión que sale de su cuerpo, sus piernas temblando y yo lentamente, descubro su interior, penetrando cada vez más en ella, queriendo conocer más de ella, a veces más rápido y otras de a poco, su cuerpo desnudo hace que disfrute mi hedonismo, la beso una vez más, siempre la quiero besar, su rostro con pasión me apasiona mas, descubro todo su interior y me quedo ahí, una parte de mi se queda ahí, mientras la noche de cuarto menguante alumbra el momento para poder ver en ella, la ilusión de Vivir.


Vera

No sé, tal vez esta vez si este enamorado, el muy tonto, sabiendo que es estar enamorado, lo hace otra vez, pero se escucha tan ridículo, ¿puede una persona enamorarse de una forma así? Está todas las noches viendo una pantalla, buscando si aparece su nombre en esa página de internet que tantos días fue su rincón, su mundo en un universo creado sin querer. ¿Por qué se siente así? Dice que no está enamorado pero no hace más que pensar si esta noche entrara, ya le escribió un mensaje pero ella no contesta, parece que si leyó el mensaje, pero… ¿por qué no le contesta? Tal vez hizo algo malo, quizá solo fue como ella dijo: Un experimento en internet. ¿Pero es tan buena haciendo eso? él pensaba que la conocía, después de esas largas noches de chat, noches que parecían cortas, noches que se hacían amaneceres, esas horas de risas del alma manifestadas en un teclado, historias que no contaba tan fácilmente, a ella se las contaba sin pensar, solo por hablarle, solo por ver en la pantalla esa risa interpretada en letras, solo por leer alguna ocurrencia suya, y ahora parece perdido, pero no puede ser, tantos años, él sabe diferenciar entre un simple juego y algo que va más allá, ¿o ya lo olvido? ella habla distinto a las demás personas con las que él habla, ella le cuenta cosas que no puede ser que se las cuente a todos, hablaron de las personas amadas que perdieron, de que es lo que piensan de la muerte, hablaron del amor, hablaron del personaje de esa novela que los dos miran, hablaron de tantas cosas, hicieron planes para salir, para ver a esa mascota que él tanto quiere, a ella le gustan los animales y a él también, él tiene un conejo y ella quiere verlo, se ríen los dos, callan los dos y aun así, incluso en el silencio del internet, él se siente estar junto a ella. No puede ser, ¿fue todo eso un simple espejismo? Tal vez si nunca se hubieran conocido en persona, pero si lo hicieron, dos veces, él recuerda la primera vez, esa noche que hacia frio y después de un seminario, donde por una amiga se habían conocido, pensaron ir a tomar unas cervezas los tres, hacia frio y ella que no se había abrigado bien, temblaba del frio y él que tenía su abrigo consigo, sin pensarlo dos veces se lo había quitado y se lo dio, ella le sonrió y se lo puso; no llegaron a tomarse las cervezas, pues ella prefirió irse con otras amigas, pero desde ese día, él la recuerda, un recuerdo muy lejano, un recuerdo que se quedo como una semilla, esperando la lluvia del destino, para crecer sin tener idea en que florecería. Pero él no está seguro si ella recuerda eso, pues el día que la encontró en internet solo la saludo, pasaron los meses y nunca hablaron de nada, él no pensaba en ella, solo a veces sin querer, por lo menos así lo cuenta, pero el día en que ella pregunto de alguna fiesta y él le respondió, el día que por segunda vez se vieron, el día donde hablaron y tomaron vino, vino blanco acompañado de una noche sin luna y con pocos amigos, se reían de todo y ahora ya ni recuerda de qué, solo que ella estaba ahí, su sonrisa, su voz y esa personalidad que le impresiono, recuerdos que ahora quiere y no quiere olvidar. Pero aun así no hablaban, pues a ella nunca se le veía en internet, él fue olvidándola poco a poco, pero parece que no lo logro del todo, pues fue una noche, cuando la encontró en internet y con un miedo de niño se atrevió a escribirle un tímido “Hola” y ella le respondió, ella le hablo y hablo y él se sintió bien, fue esa noche donde por primera vez, escribiendo, se quedo dormida. Semanas después volvió a entrar a internet y empezaron a soñar juntos, y aun no estando en la misma habitación vieron películas juntos, siguiendo a la luna bailaron una canción y luego callaron, los días pasaban y se llevaban palabras dejando recuerdos, a él le gustaba que ella se quedara dormida hablando con él, pues imaginaba estar con ella y verla dormir, le escribía deseándole buenas noches y ella al día siguiente le respondía escribiendo buenos días. Todo parecía ir bien, pero ese día, el día donde él le manda un mensaje a su celular preguntándole si quiere salir a tomar algo juntos, la primera invitación real, solo él y ella con dos Cosmopolitan, cocktail que le gusta a ella, y aun no haya sido un no rotundo, siempre le pareció raro que un día después de la invitación ella se enfermara de gripe, tal vez solo fue una excusa, pues él recuerda el día que ella le conto que solo miente en situaciones necesarias y al preguntarle cuáles son esas situaciones, ella le responde que son mentiras piadosas, para salir del momento, ¿será tal vez que ese día hizo lo mismo? Una mentira piadosa, ¿será eso? ¿Será que todo fue una mentira y en realidad donde crece esa semilla es en la nada? Preguntas y más preguntas, aun así él no se rindió, curioso decir eso, pues él hasta hoy piensa que no siente nada por ella, pero aun así él la esperaba, le alegraba ver su nombre aparecer cada noche en ese viejo monitor que reposaba en un escritorio aun más viejo, seguían las risas, los chistes y los sueños, le parecía el paraíso y en ese preciso instante donde ya no podía volar más alto, el miedo se apodero de él, el miedo en forma de razón, las dudas, las conclusiones después de atar cabos, la tristeza de su larga experiencia le susurraba palabras con aroma a verdad. ¿En qué momento paso?.

No pude cuidar de él y en el instante menos pensado, el corazón se unió a la pasión para juntos invocar a la locura que después se hizo amor, será eso, ¿será que es mi culpa? Pues después de haberla invitado por segunda vez y ser rechazado por segunda vez, él aun la esperaba, hasta ese día donde se fue y dejo un “Hasta después” pasaron los días y con ellos las horas, pasaron muchas cosas, pero en realidad no paso nada, solo lo largo que es el tiempo cuando se espera de verdad y lo corto que se hace el recuerdo cuando se quiere sin pensar, y él aun está ahí, viendo ese viejo monitor, sentado frente a frente, esperándola como quien espera se abra una ventana para poder volar… y yo, yo no sé qué hacer, sé que es mi culpa, pues en un momento de locura, cuando me dijo que tenía hambre, le dije que buscara la alegría de alguien, para que su soledad sepa mejor.


La soledad que siento.

Ya no sé que pensar, sin embargo solo pienso en ti, no puedo pensar, me duele la cabeza, me duele los recuerdos, tanto tiempo de terapia y no puedo pensar en otra cosa que no sea el presente junto a mi pasado, que idiota, hoy no quiero escribir cosas con sentido, hoy solo quiero escribir cosas que se me vienen a la cabeza, cosas que sean sin sentido para aquellos que tienen mucho sentido, me llega, hoy deseo odiar a todo el internet y amar a todo lo que este online, si! hoy deseo escribir incoherencias que me lleven a ese mundo de cordura que es mi mundo de locura, pero la pregunta: y eso por qué? Pues la respuesta es simple, me da la pu** gana, que sentido tiene todo esto de escribir si no es para eso, para el poder dejar fluir todo lo que pasa en ti, aun sea solo un suspiro que nadie tenga en cuenta, solo decir algo en tu mente que tenga que salir, no decir algo que sea super interesante ni mucho menos super inteligente, solo decir algo que quieras decir y ahora quiero decir: me lega todo, me llega mis padres y mis amigos, me llega los gritos del día donde no puedo concentrarme en mis sueños, me llegas tú como también él, pero lo que más me llega es, que no puedo vivir sin todo eso que me llega. Mi mesa con un libro que me comprende más que mi computadora y aun así prefiero mas a mi computadora, aun así prefiero mas la noche que el día, pero a pesar de eso no puedo vivir sin el día, me llega pensar pero si no lo hago estaría peor que si no lo hago, no me importa que la gente me comprenda pero aun así busco confirmación, es que tal vez será que soy una mentira? Una de esas cosas que odio, los que hacen las cosas solo porque creen que al hacerlas serán algo más que las cosas que los otros hicieron? Me mata esto y no sé que no debo hacer, pues lo que hago ahora es supuestamente lo que sé que tengo que hacer, pero sé, lo que hago ahora es solo una mentira, mentira que ayuda a que mis días sean más tormentosos pero llevables…al diablo con este escrito, al diablos con esta mierda, soy un caso perdido? O incluso cuando escribo que soy un caso perdido pienso que lo escribo solo porque tengo algo así como egocentrismo? No sé.. . y tengo miedo de saber, tengo miedo de saber lo que está mal en mi, pero mucho más miedo que al saber lo que está mal en mi, es saber que la solución es mucho mas tenebrosa que la respuesta, las noches pasan y siempre sueño de cada momento de mi vida, desde ese día que nadie conoce hasta ese día que solo ella conoce, tal vez sea ella la fuente de mis problemas, que fácil seria eso no? Pero no lo es, ella no lo es, pero tal vez si ella, y no confundas ella con ella, ella que cambio mi vida es mucho menos que ella que se llevo la mitad de mi vida, la que se llevo la mitad de mi vida es ella que se llevo una promesa que aun no puedo cumplir, es ella que ahora mismo me mira y que yo aun no veo ni hablo… Otra vez me duela la cabeza, creo que son los recuerdos, he vivido mucho, tal vez mucho para personas como yo, pero poco para personas como Paco, y nadie me comprende, o quiero pensar que nadie lo hace, tal vez así…y solo así, puede sentirme como alguien especial… es malo? Y si lo es, por qué`? si una persona solo busca la felicidad, por qué? Si una persona solo busca…su tranquilidad…Aun te pienso recuerdo inolvidable, pero ya no lo hago como antes, ahora lo hago como si fueras mi musa, mi musa perdida y eso hace que seas inmortal…así como esa promesa que hace que en las noches despierte como deudor, promesa que aun no cumplo, promesa que no es ella pero aun así es ella, promesa que hace llorar, y la otra ella hace que pierda el brazo en una noche de locura, pasión y sobre todo dulce y agria ilusión …mis recuerdos son agridulces en ti y en ella y con mis lagrimas que nunca salieron, nacen tus recuerdos que me acompañan en mi presente, haciéndolos solo tuyos, míos y de ellos…


Agridulce insomnio

A partir de la noche es que te recuerdo, después de las doce es donde te encuentro, es antes de la una que te pierdo, para que un minuto después los segundos me recuerden que aun te siento.

Mi recordada Ele, aun me sigue, a pesar del frio invierno, del viento que parece va en contra de tus pasos, del cielo lleno de nada, aun me sigue, no eres tú, ni tu perfume que ya no recuerdo pero siento, no son tus ojos ni tus abrazos, menos tus besos inefables que ya olvide. No, no es nada de eso, pero algo me sigue, cuando recostado en mi sillón cama, saco por casualidad los pies de la manta, siento que vuelve, se sienta a mi lado y me cuenta historias que no me dejan dormir.

La luz de esa pequeña vela le daba una sombra especial a su rostro, tenía el pelo suelto y sus ojos miraban a la distancia en un cuarto que parecía no tener barreras, la copa de vino estaba sumí llena, no había luna llena, ella hablaba de muchas cosas, él no escuchaba, solo podía dibujar su rostro acariciando el calor de esa noche, olvidar todo y darle un nuevo nombre al color de su rostro después de bañarse con la luz de la vela. Le dice que le gusta lo que dice, ella sonríe y juega con su mano llevándola rápidamente a su quijada, él le cuenta sus sueños, no sabe por qué, pero lo hace, le dice que perdió alguien muy querido, le cuenta sus problemas, le cuenta de ese día que tomo la decisión de dejar su país, le cuenta la historia de su conejo, su mano busca la copa de vino, la acaricia como acaricia el rostro de alguien amado, siente que se pierde en lo rojizo de su forma y sin palabra alguna, como dándole un beso intenso, se la bebe en seco.

Me duelen los ojos recordada Ele, tengo ganas de tomar una cerveza, una fría y en vaso, tengo ganas de olvidarte pero aun así me gusta pensarte, es un gusto muy molesto, pero esta noche, solo esta noche, quiero saborearlo, quiero entregarme al pecado de tu recuerdo, quiero preguntarte qué numero te gusta, preguntarte qué hora del día te agrada, susurrarte algo incomprensible al oído solo para escuchar tu ‘Qué’. Pedir tu mano para leerte el futuro, solo para tocar tus dedos, y después de tocar tus dedos mirarte a los ojos, sé que no me miraras, sé que voltearas la mirara y soltaras mi mano, sé que no reaccionare, sé que me sentiré como un tonto, aun así lo quiero, quiero sentirme como un tonto a tu lado, quiero contarte mi última teoría del olvido, decirte que aquel que intenta olvidar solo recuerda que tiene que olvidar, decirte que pensé en aquel día de esa semana que no recuerdo, que recordé ese árbol grande donde a las cuatro de la tarde nos sentamos, que primero recordé el árbol y luego nos recordé a los dos, que son pocos los días en que te pienso, pero que son muchas las horas que te recuerdo.

Es la quinta copa de vino, ella le dice que ya siente algo diferente, a él no le importa, su mano ya no suelta la copa que parece reposar en la mesa, ella le cuenta los problemas amorosos que tiene, lo celosa que es y lo triste que esta, le cuenta sus temores, sus sueños, sus ojos ya no buscan la libertad entre las paredes, solo miran la nada, una mirada inocente, tierna y temerosa, él busca sus manos, las toma y luego mira a sus ojos, le dice algo que la hace sonreír, luego la abraza, cierra los ojos y piensa en su perfume, acaricia su suave pelo y empieza a soñar, no se da cuenta del tiempo que lleva volando entre el perfume de esa mujer y los sueños de la otra.

Como extraño tu alegría, como extraño el decir tu nombre y repetirlo sin temor, extraño ver cómo te  acercas de a poco a donde estoy sentado, tu risa que ilumina los cuartos en tu ausencia, tu mirada cuando te cuento algo que te gusta, extraño las noches donde nos juntábamos para ser uno, donde dormíamos juntos para despertar en un sueño, extraño las horas sin ti sabiendo que eres mía… ¿Es qué estoy ya loco?  Si tan solo pudiera preguntarte eso querida Ele, tus palabras siempre fueron oro para mis oídos, fuiste la más sincera para mis sentidos, mi Musa, la idea de mis ideas, la Gala en mi Hiperrealismo Metafísico, fuiste el faro en un mar inmenso de sentimientos y aun así, aun así ya no estás, ya no eres sonrisa ni risa, eres un cuarto lleno de nada, eres la Gala que no se quedo cuando  no andaba, eres un recuerdo molestoso que aun quiero, pero no eres tú, no es la persona, ni el nombre, ni los abrazos ni los besos, no son los días ni las horas de esos días, es el recuerdo que cobro vida, es la idea inefable de un sentimiento, es idolatrar un sueño, es la mezcla de todo eso que viste tu tiempo y queda en tu nombre, es la suma de delirios que blasfeman mis días y se juntan para conspirar en noches como esta, aun me sigue y no puedo detenerla, tal vez sea eso, tal vez sea la inspiración de una idea vestida de recuerdos con aroma de mujer.

Ya era casi las dos de la mañana, las copas estaban vacías, ella repetía que aun lo quiere, que lo extraña y piensa que lo ama, ya no es la misma del pelo suelto, ahora se le ve sus sentimientos, pareciera que esa barrera de la intimidad ya no existiera, él dejo de tener sus manos entre las suyas, solo la escucha y piensa en el amor, lleno de todo y a falta de mucho, piensa en la pasión y en la razón, tan distintos pero tan necesarios para el amor, que contradicción, ella dice que le extraña, que quiere llamarlo, su mirada se siente perdida, él mueve la cabeza, le dice que está bien, que todo saldrá bien, que es una mujer muy hermosa y que su novio debe ser una persona afortunada. Al salir del bar él la toma de las manos, le dice que le gusto mucho hablar con ella, ella dice lo mismo, se despiden con un beso, él piensa en ella y ella llama a su novio.

 


Mi zapato roto

Solo, su zapato tenía un hueco y él caminaba solo por esa avenida larga llena de nieve, tenia clases de bilogía, pero le llegaba madre todo, sin dinero buscaba alternativas para sobrevivir el mes, su familia no podía mandarle dinero ¿y cómo? Si él no les había contado nada, nadie sabía de su situación, solo sus miedos y su tristeza. Llego a la puerta de la Mensa y pensó dos veces antes de entrar, tenía solo 5 Euros en el bolsillo y pensaba en lo que alguien alguna vez dijo: hay, como me duele el bolsillo. Disimulado caminaba por la Mensa, leyendo los precios y mirando su reloj a cuerda como quien espera alguien que ya tiene tardanza. Después de media hora decide irse, ya había dejado de nevar y él solo podía pensar en ella – ¿Qué hice mal, Por qué me dejo?, tengo que hablar con ella, llamarla o ir a esperarla a la estación donde todos los días baja, necesito verla una vez más, necesito saber que aun me quiere, necesito de su presencia. – Caminaba mirando al suelo y sentía frio en el pie izquierdo, de poco la desesperación le llega como esa brisa fría de invierno y hace que delire más, la gente va pasando por su costado, algunos ni lo ven, otros apenas lo ven, pero a nadie le interesa que hace o quién es. En las vitrinas de las tiendas de esa larga avenida se puede ver ropas de marca, cosas de oferta por las navidades, con luces que adornan todo lo que se puede comprar, algunos con 10% de rebaja otros hasta con 20% la gente ríe y compra, la gente pasa y se va, la gente está feliz pues en pocos días será navidad. Sin un boleto valido, decide tomar el tren de las cuatro, el hambre y el frio es una mala combinación, hace planes, calcula y ya tiene un plan, comprar lo más barato de la tienda, esas sopas que venden en sobres, esas que cuestan 50 centavos, además de eso comprar arroz del mas barato, con algunas latas de atún y si aun sobra dinero comprar patatas, seguir una dieta estricta hasta que pueda encontrar algo, no quiere, sabe que no debe dejarse vencer, después de haber comprado lo que podía comprar se encamina a casa, ya está oscuro en las calles del pueblo donde vive, sabe que en invierno es así, siempre oscurece temprano y amanece tarde, sus calcetines ya están mojados pero eso ya no le importa. Al llegar al cuarto alquilado, el cual aun no paga el alquiler del mes, piensa que toda saldrá bien, piensa que volverá con ese amor que en su soledad era lo más importante, piensa en la promesa de ese conocido que trabaja en mudanzas, promesa de llamarlo apenas necesiten alguien más para cargar, se siente bien y va hacia la cocina, saca la bolsita de sopa, lee las instrucciones: Preparar en 30ml de agua caliente. Él lo prepara en casi un litro, quiere engañar a su estomago, no quiere arriesgar a quedarse un día sin alimento, ya preparada la sopa, agua caliente con saborizante, se sienta a la mesa, mira por la ventana y puede ver en ese árbol grande del patio algunas aves que se acurrucan y se paran juntas instintivamente, piensa en su país, piensa en ella, piensa en él, mira su zapato roto y de a poco siente como las lagrimas acarician su rostro, como aquella caricia que alguna vez le dio ella, como aquella vez que de niño se cayó y su madre, después de limpiarle el rostro, le dio el único beso que nunca olvido.


Recuerdos de estudiante.

Es increíble lo blanco que está afuera, la nieve cubre todas las calles y el frio se hace sentir hasta en los huesos. Regresaba de la Uni y tenía que esperar al tren algo de media hora, me puse un poco nostálgico y recordé mis tiempos cuando estaba en el “Studienkolleg” ha pasado ya tanto tiempo, recuerdo ese día que me mandaron a la escuela de idioma para prepararme para el examen de admisión para el Studienkolleg. No sabía ni decir Hola en alemán, cuando llegue a Alemania aun hacia frio, más de lo que estaba acostumbrado a soportar, a los tres días de haber llegado, tuve que asistir a la escuela de idioma, recuerdo que en el Perú solo viajaba en micros, buses y muchas veces me iba a pie, la primera vez que subí a un avión fue en dirección a Alemania, y ahora que estaba ahí, pues tenía que aprender a viajar con los famosos U-Bahn, S-Bahn, Tranvías y demás, la escuela de idioma fue un calvario, soy muy malo para los idiomas, por más que me esforzaba no me entraba la difícil gramática alemana y cada día, como si fuera uno de esos compañeros de colegio el cual siempre en el recreo te molesta y nunca puedes vencer, le mentaba en mi mente la madre a la dichosa gramática, llegue a tener pesadillas y muy molesto conmigo mismo y sobre todo con el miedo a tener que volver al Perú, me obligaba a pasar las horas de mis días en la biblioteca, recuerdo que muchas veces, sin darme cuenta que ya era hora de cerrar, venia el hombre de seguridad, pues era el último en la biblioteca y prácticamente esperaba a que guarde mis cosas y me acompañaba a la puerta.

Recuerdo el día en que di mi tercer examen de alemán, pues los primeros dos los había desaprobado, era mi última oportunidad, pues según la ley alemana solo se puede dar tres veces un examen para el Studienkolleg, recuerdo lo nervioso que estaba pero aun así me sentía bien, sabía que había dado lo mejor de mí mismo, de alguna manera me sentí liberado y solo me quedaba esperar los resultados, pasaron algo de dos semanas hasta que por fin pude ir a ver si había aprobado el examen o no, rezaba por no encontrarme con nadie conocido, alucinaba que estando ahí, viendo los resultados de mi examen y si tal vez no hubiera aprobado, estuviera a mi lado algún conocido que te hiciera la típica pregunta “y que tal te fue?” no podría decir que no lo pase, seguro que me pondría mal y quisiera meter mi cabeza donde nadie la encuentre, solo quería estar solo, aun haya aprobado el examen o no, quería sentirme triste o disfrutar mi triunfo pero solo, sin nadie que viera un sonrisa o una lagrima. Por suerte fui uno de los primeros en llegar para ver los resultados, y para mi sorpresa, había pasado el examen, me sentí bien, pude saborear los días de esfuerzo, las horas de libros, los minutos de constancia, quería saltar de felicidad, había aprobado lo que después de muchos años comprendería, que solo fue la puerta de ese gran camino que es más largo de lo que uno piensa.

Hay cuatro cursos en el Studienkolleg, el T-Kurs que es para la gente que quiere estudiar algo relaciona con técnica (Matemáticas, Informática, Ingeniería etc, etc). El M-Kurs para gente que desea estudiar Medicina, Biología y carreras relacionadas a esas. El W-Kurs que es para gente interesada en Economía o ciencias sociales y el G-Kurs para Alemán, Historia etc. El primer día en el Studienkolleg, yo estaba en el T-Kurs y todos eran hombres, la mayoría de países asiáticos y solo cuatro latinos. Recuerdo con mucho cariño mi tiempo en el Studienkolleg, creo que fue el mejor, mejor que la Uni, mejor que la escuela de idioma, es algo que se tiene que vivir, los profesores eran muy estrictos, pero a la vez muy buenos, se tenía muchas ventajas como estudiante, pues al estar en la escuela de idioma el estado alemán no te reconoce 100% como estudiante, mi interés por la física crecía cada día más, por lo menos más que cuando estaba en el colegio, las cosas que uno aprende ahí son nuevas, pero nuevas para alguien como yo, pues recuerdo que mis compañeros que venían de Asia, ya sabían eso y mucho más, a veces incluso les bastaba ver un problema para saber la respuesta sin hacer ningún cálculo escrito, pero sabía que eso era, no porque eran unos genios, sino porque el profesor, como buen profesor que era, tenia no solo que ver el nivel de unos estudiantes, sino el de todos, y como cuatro de nosotros estábamos medio perdidos, pues el profesor daba ejemplos fáciles para que podamos comprender y aprender, desde entonces siempre me pongo a pensar, nuestra educación, la educación en el Perú es fatal, las mismas circunstancias hacen que el estudiante no rinda, pero bueno ese es ya otro tema. Después de dos semestres había pasado por fin el Studienkolleg, no fui el primero de mi clase, pero tampoco el último, no había mucho tiempo para festejar, pues a penas recibido el certificado se tenía que ir a inscribirse para la Uni, mande mis papeles a tres Universidades, de las cuales en dos me aceptaron, una en la ciudad donde vivía y la otra muy lejos, empecé a estudiar informática en otra ciudad, todo era distinto, la gente, las calles y sobre todo los precios, sin conocer a alguien y con un mes de sueldo, me aventure a buscar un futuro brillante en mi corta vida académica, sin saber que sería un camino largo, lleno de situaciones buenas y malas, en su mayoría complicadas, recuerdo que un día, sin dinero y preocupado por un examen que no podía dar, pues había ocupado mi tiempo en buscar trabajo a emplearlo en estudiar, me pare en la estación de trenes esperando mi tren, era invierno y el frio se hacía sentir hasta en los huesos, miraba las rieles del tren y pensaba con nostalgia en mis días del Studienkolleg, a pesar que en invierno las calles se tiñen de blanco, las luces de colores parpadean anunciando la pronta navidad, a pesar de los arbolitos verdes cubiertos de nieve, a pesar de todo eso, a veces y solo a veces uno se deja llevar por lo frio de un tiempo que no deja ver más que solo nuestros problemas. Recuerdo con nostalgia esos tiempos, donde las cosas parecían más fáciles, pero aun así, me siento bien y mal estando donde ahora estoy, con nuevos retos, tal vez algo triste, pero siguiendo el camino que siempre quise seguir, haciendo lo que quiero hacer, luchando por mis metas, tal vez eso sea al final, lo único que cuenta.


Estudiar y dinero.

Hace poco que leí una encuesta en una revista sobre cuanto reciben los estudiantes alemanes al mes, vaya que los estudiantes alemanes reciben buen dinero, bueno en su mayoría reciben buen dinero. Son 920.- EU los que recibe un estudiante de 23 años que estudia Construcción de vehículos, aunque no todo lo recibe del estado, es la suma del famoso “Bafög”, el “Bafög” es el crédito que el estado Alemán da a los estudiantes alemanes, el cual va entre 585.- a 634.- Euros al mes, este crédito se paga recién después de haber terminado la carrera y solo si ya empezaste a trabajar, los estudiantes que reciben este crédito no tienen la obligación de pagar su totalidad, si no solo la mitad y sin intereses, como decía es la suma de su “Bafög”, el “Kindergled” (subsidio familiar por hijos) más lo que recibe por un trabajo de medio tiempo, la suma de todo eso son 920.- EU de los cuales para su cuarto paga 320.- EU. Otra estudiante dice recibir, entre “Bafög”, trabajo de medio tiempo etc., 700.- EU. Me puse a leer un poco más de esa encuesta y recordé mis días de misio, donde no tenía trabajo y no contaba con una ayuda así, mis padres no podían ayudarme económicamente y muchas veces no sabía de dónde sacar para pagar mi alquiler o tenía problemas para comprar víveres, muchas veces tenía que buscar botellas vacías para poder devolverlas y así me dieran el dinero por la botella o la típica que es pedir prestado dinero a un amigo que por el momento le va mejor que a uno y es que me pongo a pensar, la vida de un estudiante extranjero que no cuenta con un apoyo así, es realmente complicada, más que nada si es que vive solo, conozco mucha gente que llegaron primero como au pair y luego cambiaron su estatus al de estudiante, les era muy complicado financiarse sus estudios, pues aparte de la presión económica estaba también ese sentimiento de soledad, más que nada para los estudiantes latinos, muchas personas terminaron casándose o mudándose a España, pues pensaban que en España las cosas serían mejores, son muy pocos los estudiantes extranjeros que terminan su carrera acá, pero… ¿será realmente por una cuestión económica? Recuerdo que un amigo me contaba que tenía que trabajar en lo que sea y en lo que pueda, me contaba que el peor trabajo que tuvo era tener que cuidar a un perro viejo y minusválido, tenía que cuidarlo dos veces por semana, cada vez unas dos horas, el dueño del perro, que tenía mucho dinero, le pagaba 20.- EU la hora, cosa que es alucinante para un estudiante, lo curioso de la historia era: tenía que sacar al perro al parque en una especie de carretilla y cada vez que el animalito quería defecar, pues cuidar que no se ensucie, me decía que era el peor y a la vez el mejor trabajo que tuvo, me contaba sus historias de búsqueda de trabajo, en mudanzas, repartiendo revistas, en panaderías y otras que ya no recuerdo bien, la cuestión es, que él avanzaba bien en sus estudios, aprobaba los cursos y no contaba con apoyo económico alguno (y si lo contaba nunca me lo dijo) pues le daba bien duro y aun le sigue dando.

Recuerdo que otro amigo, el cual frecuentemente me decía para tomarnos unas chelas, siempre tenía dinero, pues contaba con apoyo económico de sus padres, recuerdo que cada vez que lo veía, tenia novia nueva y la última vez que lo vi, me dijo que había dejado la uni y que se había casado, pues había reprobado cursos en la universidad y no querían renovarle la visa como estudiante. Recuerdo que un día, un domingo en un momento de ocio, me puse a ver un capítulo de Pataclaun, donde Machin recibe una carta donde le comunican que el estado se entero que está sin trabajo y que hasta que encuentre uno, él recibirá una determinada cantidad de dinero, sorprendido empieza a contar su dinero y hace planes para comprar tal y cual cosa, luego de un momento reflexiona y dice: Es muy poco lo que me dan por ser desempleado. Me puse a pensar en ese capítulo pues tal vez en algunos casos sea así, si uno recibe algo fácil, pocas veces lo apreciará y no se esforzará, cuando empiezas una carrera acá muchas veces es complicado, se tiene que buscar métodos de sobrevivencia, hay tiempos buenos como malos, en invierno muchos se deprimen y en verano otros se malogran, algunos caen en la tentación de casarse y vivir del estado, pues acá en Alemania estando ya casado con alguna alemana puedes recibir, como en ese capítulo de Pataclaun, dinero de desempleado, lo único malo es, que muchos no aprovechan una situación así, más bien piensan que se les da muy poco por ser desempleado.

Pero supongo que así es la vida, un lápiz lleno de situaciones y circunstancias que de a poco, van llenando el libro de nuestras vidas o tal vez sólo la suma de buenos y malos momentos que nos hacen ver al final, lo complicado de las matemáticas…

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Carta a Ele

Mi estimada Ele, hace tiempo que no escribo, no sé como poder empezar de nuevo, mi mente está bloqueada por algo que no llego a entender ni a descubrir, a veces pienso, cuando se viene a la mente mi niñez, que tal vez me hicieron alguna clase de embrujo, recuerdo que escribía con gusto, recuerdo esas tarde en la biblioteca, donde en vez de estudiar prefería escribir contándome cuentos, a veces también pienso que ya no tengo de que escribir, pero lo raro es que tengo mucho que contar, me refiero que cuando hablo con la gente, les cuento cosas interesantes, por lo menos eso es lo que pienso yo, pues la gente no se aburre, creo haber descubierto el perfecto momento en una conversación donde un comentario sarcástico tiene que estar, creo que aprendí a interpretar bien los códigos del rostro humano, para así poder atinar el momento indicado donde tengo que cambiar de tema, pero aun así mi estimada y recordada Ele, mis dedos se pierden frente al oscuro teclado de mi computador, otras veces pienso que mi gusto por salirme del tema hacen que no pueda empezar a escribir algo, pues al pensar que tengo la perfecta historia para escribir, me voy por la tangente y termino pensando en otra cosa. He intentado escribir algo de poesía, algunas cosas parece que tienen gracia, bueno poemas mediocres pero que realmente me gustan, al final tal vez es eso lo que cuenta, que te guste lo que escribes, que disfrutes haciéndolo, pero incluso eso ahora me es algo difícil, ya no tengo esa forma cursi y a la vez sensata de escribir una rima, una que no caiga en lo patético pero que a la vez no sea científico, o tal vez sea que ahora leo más que antes y mi amor a la lectura haya ganado mi amor a la escritura, pero si fuera así, por qué aun sigo intentándolo? En las noches cuando no duermo, echado en la cama mirando el techo, imagino historias de terror, amor, historias románticas que tienen mucho drama, imagino que aun estas ahí y le doy mil caras y mil nombres a ese momento que nunca tuvimos, vuelo hasta el techo y me pierdo en lo blanco del pasado, supongo que puedo darle ese color al pasado, blanco pues es lo único que está claro, en cambio el futuro es incierto, el futuro puede ser trágico o glorioso, uno nunca sabe que vendrá, solo mantiene las esperanzas de que será un buen futuro, así que perdiéndome en lo blanco de mi pasado, puedo tomar un momento para transformarlo en otro, en uno más emocionante, en uno con un mejor final al nuestro, ya cuando por fin decido levantarme y darle un buen uso a mi existencia, pienso en escribir lo que ya había pensado, mis hábitos me traicionan o yo simplemente los dejo avanzar, pues no llego ni siquiera abrir el Word para escribir algo, será que le tengo miedo al papel y pluma virtual? O será que muchas veces mi fuente de inspiración es un pasado doloroso y mi corazón sin ánimos a sufrir más, intenta todo para evitar que mis dedos recuerden ese pasado que me está pisando hasta ahora.

Querida amiga Ele, no sabía a quien más podía escribir, sé que no es una simple carta, más que una carta es una queja, supongo que tenía que quejarme, de mi pereza, de mi falta de ganas para ver el sol y decir “que hermoso día hace hoy” es que diablos, no tengo ganas de decir eso, el día esta bueno, pero llamarlo hermoso? Yo paso, no me parece hermoso, es curioso, aun recuerdo la última vez que dije eso, que dije eso de sentimiento, de eso ya ha pasado tanto tiempo. Sí,  mi recordada amiga, sé que me dirás que aun estoy deprimido, que soy algo pesimista, que tendría que hacer algo para cambiar eso, pero de alguna manera no quiero, esas contradicciones me están matando, por un lado deseo “quejarme” con alguien contándole mis penas, por otro lado me da igual, no es que me vaya muy mal, salgo con amigos me divierto y de vez en cuando me encuentro con alguna amiga que me acompaña en las noches donde soledad no está, no me va mal, pero bien tampoco me va. Otra vez cambiando el tema, tal vez deba cerrar esta diciendo: Hey mira, ya pude escribir algo, y comentándote que es una buena señal para dejar mi pesadez, mis quejas y demás, pero no, solo quería escribirte esta, una queja de algo que es ridículo en comparación de muchas otras que de vez en cuando también me acompañan.  Querida Ele, te extraño mucho,  la última vez que hablamos sentí que ya no eras la misma, sé que volvimos hablar de mucho tiempo, sé que las circunstancias no fueron y no son las más optimas y también sé que todos cambian, lo sé, pero yo extraño a la Ele de mis sueños, de ese pasado blanco que aun me pisa, extraño a esa persona que me comprendía aun le dijera disparates, extraño el calor de tu sonrisa y el sol en tu cabeza.


Miedo sincero

Tendría que haber escrito esto ya hace tiempo, pero mis dedos se habían peleado con el teclado, ahora después de un par de vasos de vino la reconciliación no se hizo de rogar. Odio diciembre, no solo por que en diciembre tengo cumpleaños, también por las fiestas navideñas, toda la gente sale a las calles a comprar regalos, ese estrés navideño, esas calles frías llenas de personas que buscan el regalo adecuado para aquellos que llaman seres queridos, sí, se podría decir que soy una persona anti-navidad, nunca me gusto esa fiesta, aunque acá sea más una fiesta familiar que religiosa, creo que es más que nada ese sentimiento de desigualdad que hace que odie esta clase de fiestas, mientras que en ciudades como Berlín la gente se estresa por encontrar y comprar el regalo adecuado, en muchos lugares hacen colas de horas solo por recibir un regalo de plástico “made in china” con chocolate caliente y un pedazo de panetón o alguno que otro pan dulce.  Dirán que navidad es una fiesta familiar, de paz y amor donde se puede rememorar la esperanza de una vida mejor para todos, dirán que la navidad es sinónimo de esperanza y que la humanidad necesita esta clase de fiestas para mantener la fe en la buena voluntad de la gente, para no caer en la depresión ni mucho menos en la soledad, pero en mi caso navidad causa exactamente lo contrario, odio tener que decir “Feliz navidad” odio que la gente me diga “Feliz navidad” odio recibir un regalo por navidad, odio comer del pavo que prepararan especialmente para esa fecha, pero lo que más odio es que a veces, pero solo a veces, quiera todo eso, quiero aclarar que no es un gusto a todo eso, solo un querer, querer recibir todo eso, tal vez sea que ya vivo mucho tiempo por estos lares que mi espíritu se volvió cada vez más débil.

Fueron algo de tres o cuatro veces, tal vez exagero, pero estoy seguro de que fueron un par de veces en las que pase mi cumpleaños desapercibido, olvidado, solo y regañado, sé que no es una gran cosa, sé que mucha gente no festeja su cumpleaños, hoy en día a mí tampoco me interesa mucho eso, pero en esa época, entre los 10-16 años me interesaba mucho, no culpo a mi madre de esas lagunas mentales, en realidad no podría culpar a nadie de mi familia, ellos trabajaban mucho por hacer de nuestra navidad una navidad con regalos y comida, y como mi onomástico es tan cerca a navidad, no es difícil tener otras cosas en mente, pero creo que hasta el día de hoy quedo una pajita de ese tiempo que como papá Noel se acerca en diciembre para quedarse hasta navidad en mi corazón. Muchas veces me voy por la tangente, creo que esta es una de esas veces, pero creo que tenía que aclarar eso antes de contar mi historia, esa que por muchas semanas deseaba que la inmortalice en un pedazo de papel virtual. Empezó un 23 de diciembre, después de pensar que ya estaba curado de una resaca de dos días y antes de iniciar mi maléfico plan de emborracharme en navidad, esa noche sentía como en mi pecho se formaba un complot para derribar mi dictadura, sentía como mi cuerpo, tal vez al sentir el peligro, se calentaba como queriendo decirme el peligro que se venía, esa noche no pude dormir bien y al día siguiente tome las precauciones del caso, así como me lo recomendaba mi madre, me prepare té con limón y mucha miel, mi estrategia era simple tomar tanto té con limón y miel que para la noche no haya mas que recuerdos de esa conspiración en mi pecho, ya a las ocho de la noche, cambiado y afeitado, emprendí camino hacia la casa de mi tío que me había invitado a pasar navidad con su familia, comimos, bebimos, conversamos, miramos televisión y después de mi cuarta… ¿o era quinta? Cerveza sentí como mi estrategia fracasaba, mi cuerpo caliente, mi cabeza a punto de capitular, mi pecho envuelto en un combate de cuchillos, ¡sí! cuchillos pues sentía que cada vez que tosía me introducían un cuchillo en mi pecho, hacían que mi plan maléfico de emborracharme cambiara de rumbo, sin poder hacer nada me despedí de mi tío y su familia y sin pensarlo dos veces busque un taxi y me fui al departamento donde empezó una batalla a muerte por recuperar el control de mi cuerpo. Ya en casa volví a mi vieja estrategia de tenerle fe al limón y la miel pensando que con el té serian el perfecto trío para apagar esa conspiración que ya empezaba a cobrar más fuerza. Después de tomar el tercer té con limón y miel decido ir a dormir, ya en cama tengo un sueño de lo mas extraño, sueño que mi mente está dividida a la mitad y cada mitad tiene números, en la primera mitad solo hay números enteros y en la segunda mitad números quebrados, en mi sueño soy un tipo obsesivo que tiene que contar cada mitad y hacer que las dos mitades sean iguales en cantidad, si en una mitad faltase una cantidad añadirle esa cantidad y luego contar otra vez para confirmar que las dos mitades sean iguales, cosa que nunca lograba pues cada vez que pensaba que las dos mitades estaban iguales se me daba por preferir que la suma sea una suma que de un numero entero y no una fracción, luego se me daba por preferir lo contrario, luego volvía a contar las mitades y por alguna razón no estaban iguales… así paso toda mi noche, despertando cada media hora, desesperado por no encontrar la solución y queriendo dormir por el cansancio, mi cuerpo quemaba y mi mente enloquecía. Ya a las  siete de la mañana, sin poder dormir y sin saber qué hacer, llamo a mi prima y le pido que me traiga algunas pastillas, sé que tendría que haberlas tomado antes, pero soy una persona que odia las pastillas, con decir que no me gustan los médicos, aun así sé que hay momentos en que el cuerpo ya no da más y es necesario las pastillas, mi prima que llego a las once de la mañana me trajo paracetamol, para esa hora yo ya estaba demasiado grave, sentía que nada de mi cuerpo respondía, sabía que tenía que comer pero no podía recibir comida alguna, mi única receta, mi estrategia se basaba en el trío fantástico del té, limón y miel, ahora que lo pienso podría decir que mi estrategia para vencer el complot era una estrategia agridulce, digo eso pues me gusta ese nombre, me hace recordar a una amiga que perdí, una amiga que siempre me decía que debía tener pastillas en casa, sin duda alguna, tuve que aprender su lección por las malas. Después de que mi prima me dejara las pastillas con algunas frutas (odio las frutas, ¡sí! Pareciera que odio todo, pero también me gustan muchas cosas, pero eso ahora no viene al caso) después también de haber tomado ya dos pastillas, intento que mi día sea de lo mas tranquilo, sin dejar mi estrategia y obligándome a comer una sopa la cual había comprado días antes y que venía en lata, me relajo y mi cuerpo se siente algo mejor, pienso que la victoria pronto será mía, pienso que a mi estrategia solo le faltaba una pequeña ayuda para vencer, pienso que puedo vencer todo solo… las horas pasan y el día sin pensarlo se va, la noche llega y con ella llega también el contragolpe del complot. Read the rest of this entry »


Después de las doce

Un minuto después de las doce, cuarenta segundos antes de los cien, como pasa el tiempo y entre risas y penas me encuentro aquí, ¿seré tal vez su recuerdo que se niega a morir? ¿o solo un delirio que un demente no acaba de digerir? Aun así, se que ahora soy distancia, soy recuerdo para mi presente, soy bohemia en noches de pecado, soy el todo que ahora es nada. Mi copa semi-llena mira atentamente la cara de un pato encerrado en mi taza de café y mientras que de las paredes Dalí me saluda, de entre el armario Vallejo me mira.

Ya son más de las doce, ya son más de dos doces, no me digas nada, pero dime todo. Solo ríe, ríe como en días de antaño, ríe como cuando de mano en mano, las cenizas de un cigarrillo que no deben caer, formaban parte de un juego tonto. Ríe como el piano no lo sabe hacer, y sueña, sueña con eso que aun no puedo soñar, vuela por alguna nebulosa de luna llena, vuela por lugares que solo Matthew Barrie pudo volar.  Y ama, ama a los que amas, ama al día que sin noche no seria vida, ama aquellos que merecen ser amados. Levanto mi copa, la dejo sonar, el pato me mira curioso, Dalí se pone a pintar y Vallejo me sonríe. Estoy feliz, les digo, estoy feliz pues mi corazón la ha vuelto a sentir, estoy feliz pues hoy, dos doces después de las doce, ella ha vuelto a nacer, estoy feliz, pues ella es mi felicidad, y hoy, hoy después de las doce, quiero brindar, que el mundo pare, que las estrellas callen, que la luna cante, hoy quiero con mi guitarra, cantarle sin saber tocar, hoy solo quiero, pensar que tengo una guitarra y así poder con ella cantar.

Liz, hoy sin  guitarra y sin voz solo quiero levantar mi copa, mirar al pato, a Dalí y a Vallejo… y por ti brindar.