Recuerdos de estudiante.
Es increíble lo blanco que está afuera, la nieve cubre todas las calles y el frio se hace sentir hasta en los huesos. Regresaba de la Uni y tenía que esperar al tren algo de media hora, me puse un poco nostálgico y recordé mis tiempos cuando estaba en el “Studienkolleg” ha pasado ya tanto tiempo, recuerdo ese día que me mandaron a la escuela de idioma para prepararme para el examen de admisión para el Studienkolleg. No sabía ni decir Hola en alemán, cuando llegue a Alemania aun hacia frio, más de lo que estaba acostumbrado a soportar, a los tres días de haber llegado, tuve que asistir a la escuela de idioma, recuerdo que en el Perú solo viajaba en micros, buses y muchas veces me iba a pie, la primera vez que subí a un avión fue en dirección a Alemania, y ahora que estaba ahí, pues tenía que aprender a viajar con los famosos U-Bahn, S-Bahn, Tranvías y demás, la escuela de idioma fue un calvario, soy muy malo para los idiomas, por más que me esforzaba no me entraba la difícil gramática alemana y cada día, como si fuera uno de esos compañeros de colegio el cual siempre en el recreo te molesta y nunca puedes vencer, le mentaba en mi mente la madre a la dichosa gramática, llegue a tener pesadillas y muy molesto conmigo mismo y sobre todo con el miedo a tener que volver al Perú, me obligaba a pasar las horas de mis días en la biblioteca, recuerdo que muchas veces, sin darme cuenta que ya era hora de cerrar, venia el hombre de seguridad, pues era el último en la biblioteca y prácticamente esperaba a que guarde mis cosas y me acompañaba a la puerta.
Recuerdo el día en que di mi tercer examen de alemán, pues los primeros dos los había desaprobado, era mi última oportunidad, pues según la ley alemana solo se puede dar tres veces un examen para el Studienkolleg, recuerdo lo nervioso que estaba pero aun así me sentía bien, sabía que había dado lo mejor de mí mismo, de alguna manera me sentí liberado y solo me quedaba esperar los resultados, pasaron algo de dos semanas hasta que por fin pude ir a ver si había aprobado el examen o no, rezaba por no encontrarme con nadie conocido, alucinaba que estando ahí, viendo los resultados de mi examen y si tal vez no hubiera aprobado, estuviera a mi lado algún conocido que te hiciera la típica pregunta “y que tal te fue?” no podría decir que no lo pase, seguro que me pondría mal y quisiera meter mi cabeza donde nadie la encuentre, solo quería estar solo, aun haya aprobado el examen o no, quería sentirme triste o disfrutar mi triunfo pero solo, sin nadie que viera un sonrisa o una lagrima. Por suerte fui uno de los primeros en llegar para ver los resultados, y para mi sorpresa, había pasado el examen, me sentí bien, pude saborear los días de esfuerzo, las horas de libros, los minutos de constancia, quería saltar de felicidad, había aprobado lo que después de muchos años comprendería, que solo fue la puerta de ese gran camino que es más largo de lo que uno piensa.
Hay cuatro cursos en el Studienkolleg, el T-Kurs que es para la gente que quiere estudiar algo relaciona con técnica (Matemáticas, Informática, Ingeniería etc, etc). El M-Kurs para gente que desea estudiar Medicina, Biología y carreras relacionadas a esas. El W-Kurs que es para gente interesada en Economía o ciencias sociales y el G-Kurs para Alemán, Historia etc. El primer día en el Studienkolleg, yo estaba en el T-Kurs y todos eran hombres, la mayoría de países asiáticos y solo cuatro latinos. Recuerdo con mucho cariño mi tiempo en el Studienkolleg, creo que fue el mejor, mejor que la Uni, mejor que la escuela de idioma, es algo que se tiene que vivir, los profesores eran muy estrictos, pero a la vez muy buenos, se tenía muchas ventajas como estudiante, pues al estar en la escuela de idioma el estado alemán no te reconoce 100% como estudiante, mi interés por la física crecía cada día más, por lo menos más que cuando estaba en el colegio, las cosas que uno aprende ahí son nuevas, pero nuevas para alguien como yo, pues recuerdo que mis compañeros que venían de Asia, ya sabían eso y mucho más, a veces incluso les bastaba ver un problema para saber la respuesta sin hacer ningún cálculo escrito, pero sabía que eso era, no porque eran unos genios, sino porque el profesor, como buen profesor que era, tenia no solo que ver el nivel de unos estudiantes, sino el de todos, y como cuatro de nosotros estábamos medio perdidos, pues el profesor daba ejemplos fáciles para que podamos comprender y aprender, desde entonces siempre me pongo a pensar, nuestra educación, la educación en el Perú es fatal, las mismas circunstancias hacen que el estudiante no rinda, pero bueno ese es ya otro tema. Después de dos semestres había pasado por fin el Studienkolleg, no fui el primero de mi clase, pero tampoco el último, no había mucho tiempo para festejar, pues a penas recibido el certificado se tenía que ir a inscribirse para la Uni, mande mis papeles a tres Universidades, de las cuales en dos me aceptaron, una en la ciudad donde vivía y la otra muy lejos, empecé a estudiar informática en otra ciudad, todo era distinto, la gente, las calles y sobre todo los precios, sin conocer a alguien y con un mes de sueldo, me aventure a buscar un futuro brillante en mi corta vida académica, sin saber que sería un camino largo, lleno de situaciones buenas y malas, en su mayoría complicadas, recuerdo que un día, sin dinero y preocupado por un examen que no podía dar, pues había ocupado mi tiempo en buscar trabajo a emplearlo en estudiar, me pare en la estación de trenes esperando mi tren, era invierno y el frio se hacía sentir hasta en los huesos, miraba las rieles del tren y pensaba con nostalgia en mis días del Studienkolleg, a pesar que en invierno las calles se tiñen de blanco, las luces de colores parpadean anunciando la pronta navidad, a pesar de los arbolitos verdes cubiertos de nieve, a pesar de todo eso, a veces y solo a veces uno se deja llevar por lo frio de un tiempo que no deja ver más que solo nuestros problemas. Recuerdo con nostalgia esos tiempos, donde las cosas parecían más fáciles, pero aun así, me siento bien y mal estando donde ahora estoy, con nuevos retos, tal vez algo triste, pero siguiendo el camino que siempre quise seguir, haciendo lo que quiero hacer, luchando por mis metas, tal vez eso sea al final, lo único que cuenta.
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hey, acabo de leer esto…que bueno!, soy de Argentina y quiero ir también a Alemania, ya hace mas de un año que vengo planeando estudiar alla.
Estuve unos meses, navidad y añu nuevo pasados, y lo de la nieve que dices y todo es tal cual, genial…
Ahora, intentando reunir el dinero para el primer año y hacer el bendito Studienkolleg…a ver que sale, cuesta no rendirse pero en el camino, uno aprende de a poco a no hacerlo.
Muy bueno el final también…ojala tengas suerte y sigas bien!
Saludos!